Mas sobre el Panico Escenico
Jueves, 7 Agosto 
Recuerda lo que de verdad estás haciendo. La actuación no tiene nada que ver contigo. No se trata de un juicio de valor de ti mismo. No es una oportunidad para hacer alarde de tu ego o para aplastarlo. Se trata de una oportunidad para compartir el placer de la música con otros. Recuerda que en muchas culturas se consideran las actuaciones y el escuchar música como una experiencia religiosa. Esto puede mantenerte en el camino correcto. Cualquiera que venga a tu actuación a escuchar tus errores en vez de a disfrutar de la experiencia musical es más digno de pena que de temor. Usa la actuación como una oportunidad para el desarrollo, para dar. No practiques para aprender solo cómo tocar una pieza, aprende cómo actuarla; cómo interpretarla. Después de que la domines técnicamente lo suficiente, tócala aplicando estas reglas:
1. Una vez que comiences, toca la pieza hasta el final sin parar. No hagas falsos comienzos. No te detengas a mitad y comiences de nuevo.
2. Cuando cometas un error, ¡sigue! Si te paras y corriges el error, entonces has cometido dos errores. Mira siempre hacia delante. Lo que ha pasado, pasó.
3. Incluso aunque hayas realizado un pequeño desastre, termina de forma sólida y dale a la última nota todo su valor. Nada resulta más desagradable para una audiencia que alguien que al final de la pieza, frunce el seño, se queja y se lamenta de su destino.
Hay problemas que no se ven a priori que pueden aparecer cuando se toca la pieza completa. Realiza una evaluación honesta y vuelve sobre las áreas problemáticas, especialmente sobre las conexiones de las áreas que has trabajado individualmente.
