Como vencer el miedo escénico
Jueves, 7 Agosto 
Cualquier situación en la que se toque y se esté nervioso es una actuación y debe tratarse como tal. Se esté tocando para una multitud de trescientos o de tres, para el profesor o para tu esposa, o incluso para una grabadora o audiencia imaginaria, en el momento que eres consciente de que estás siendo escuchado, estás actuando y tienes la oportunidad de practicar las habilidades de actuación. Actuar es una habilidad como cualquier otra, y hay que aprenderla. Negar esto nos convierte en músicos incompletos.
Una cosa es la capacidad que se tiene de actuación y otra es la capacidad de tocar el instrumento; una siempre va a la zaga de la otra. La parte mala es que casi nunca se toca tan bien en el escenario como en la habitación de estudio. La parte buena es que conforme se aumenta la capacidad de tocar en la habitación de estudio, la capacidad de actuación sobre el escenario también se incrementa proporcionalmente. No esperes que toda actuación sea la mejor, es cierto que en cada ocasión hay que esforzarse, aunque no tanto para alcanzar la perfección sino para conseguir consistencia. Hay que procurar conseguir un buen nivel constante, llegando ocasionalmente a niveles de grandeza. Esfuérzate por mantener y mejorar tu nivel medio de actuación. Recuerda: sobre el escenario no hay ninguna pieza fácil. Si siempre intentas tocar por encima de tu capacidad de actuación (aunque estés dentro de tus límites de dominio del instrumento) nunca progresarás como intérprete sobre el escenario. Ninguna pieza es demasiado fácil. Se puede aprender a tocar en el escenario haciendo una escala.
Cuando tocas, la audiencia no sabe (a menos que proyectes tu descontento) si estás en una parte fácil o difícil, algo que además no les preocupa. El público está ahí para disfrutar de la música, de modo que déjales disfrutar. No proyectes tus inseguridades en el público que te escucha; ellos no las quieren. Dedícate a disfrutar tú mismo y céntrate en la música. Mantén la concentración en las cuestiones técnicas a vencer en cada pieza, pero sobre todo céntrate en el resultado musical que quieres transmitir. Sé un artista, no un atleta. Una técnica impresionante sólo debe ser un medio para conseguir un fin musical. No trates de competir con otros o compararte con ellos excepto si es para estimular tu propio deseo de mejorar. La verdadera competición es con uno mismo. Trabaja para mejorar tu capacidad técnica sólo como medio de lograr una mayor expresividad. Intentamos crear algo, no impresionar a alguien. Enorgullécete por lo que haces. Ten en cuenta las críticas constructivas que los amigos y profesores te dan, pero ignora las críticas destructivas procedentes de gente insegura de sí misma o que simplemente no les gustas y quieren hacerte daño. Si puedes, libérate de la preocupación por las expectativas poco realistas de los demás. Puedes disfrutar en el nivel en el que estés ahora mismo mientras sigues avanzando. A veces hay gente esperando el momento para perjudicarte. Ignóralos. Los problemas de actuación son completamente internos. No hay estrés fuera de ti. Hay que confrontar la ansiedad de actuación y tratarla en tu mente, en tu interior.
